Cuando los acueductos hacen agua

acueducto_segovia[1]No se puede esperar indefinidamente, más aún cuando nos están estafando. Puede sonar duras, pero las palabras que destina el idioma al incumplimiento de promesas lo son: defraudación, burla, engaño…

Todos sabemos que el agua es un elemento vital, no sólo para sobrevivir sino también para crecer. El problema no es únicamente de Rafaela sino de varias localidades de la Provincia. El acueducto, los acueductos, no son elementos suntuarios. Y lo grave es que son caros. Vistos desde una óptica electoralista son una mala inversión, con lo que cuestan se pueden hacer muchas obras que sen ven más, producen más centimetraje en los medios y en el momento de reseñar las realizaciones son más rendidoras. Un acueducto se inaugura cuando el agua entra por una punta y sale por la otra, no se puede hacer una fiesta cada kilómetro. Desde ese punto de vista una alcantarilla es mas rendidora.

Este ha sido uno de los motivos por los que siempre se ha defraudado a la ciudadanía. La realidad es que no sólo la provincia, sino el país, deberían ser una intrincada red de vías de comunicación, de energía y de agua. ¿Por qué? Porque son elementos que hacen al crecimiento; porque estar lejos no tiene que ser un impedimento para producir, para desarrollarse, para vivir.

Rafaela y muchas zonas de la provincia tienen necesidades insatisfechas, una de ellas: el agua. Nuetras napas no sólo tienen limitaciones de volumen sino también de contaminaciones varias y están envenenadas por arsénico, pero el límite Este de la provincia es el río Paraná y sus aguas hace años que debieran alcanzar los más remotos y necesitados rincones.

Año tras año, gobierno tras gobierno, hemos pedido, nos han prometido y nos han defraudado. En democracia gran parte del voto de Rafaela ha pasado por la promesa del acueducto. La administración Binner hace ya dos años que viene dando vueltas al tema. Los grandes acueductos que prometiera el gobierno de Obeid han sido modificados, corregidos y disminuidos. Después de todo también fueron una promesa. Ahora, con lo que parecen inugurar un criterio minimalista de la obra pública, plantean un tipo de obras en módulos. La idea – según cuentan ahora – es que así será viable su financiación… Pero, aún así, parece que por el momento no se concretarán.

Ahora se habla de plantas de Osmosis Inversa que, se supone, trabajarán con aguas de las napas. A falta de remedio nos dan una muestra gratis. Aún así debemos estar agradecidos, porque a Tostado, terminal del mentado acueducto, nada llegará.

Y, lo que es peor, todo se dilata en el tiempo. En principio se podría suponer que se lo quiere endosar al próximo gobierno, pero no es así, al hablar de 2015 quizá Binner está pensando en su reeleción y por ahí en 2016 viene a Rafaela a inaugurar el acueducto… o un carro aguatero de última generación.

Nuestros políticos, sean de la extracción que sean, deberían tomar conciencia de la relevancia del tema. Luego, plantearlo en el seno de sus partidos como una necesidad que no puede ser retardada una vez mas. Y en caso de imposibilidad decidirse por ser fieles a su cuna o abiertamente traidores a sus votantes como quienes los han precedido.

Deja tu comentario

Agregar a Favoritos | Haznos tu página de inicio

Copyright © 2009-2010 | inforafaela.com