La caótica situación de las oficinas de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria, hecho si bien no nuevo, expuesto y denunciado públicamente con asombrosos detalles por CASTELLANOS (con gran repercusión en medios provinciales y regionales), no recibió la mejor de las respuestas esperadas.
Fuentes extraoficiales pero de carácter muy confiable dejaron trascender a CASTELLANOS que, en la misma mañana del pasado Jueves, y como directa “respuesta” a la nota publicada en la edición de esa jornada, en la Seccional de la ASSAL Rafaela sonó el teléfono, pero no precisamente para anunciar que comenzarían en breve los trabajos de reparación del edificio.
Del otro lado, un alto funcionario del organismo, trasmitió irónicamente “las gracias de parte del Ministro” por la trascendencia mediática de una situación grave por sí misma, pero que adquiere ribetes escandalosos a partir de dos parámetros: el pomposo anuncio del Gobierno Provincial de la Certificación de Calidad de acuerdo a las Normas ISSO 9001 de la dependencia, y la propia misión intrínseca de velar y exigir estándares –entre otros, edilicios- a los privados.
Conviene recordar que, en su caso, el “Ministro” en cuestión –de quien depende en forma descentralizada la “ex Bromatología”, no es otro que Miguel Capiello, conocido en Rafaela por haber “dejado caer” la licitación por el Centro de Radioterapia, y por haber cedido –sólo ante la amenaza del inicio de acciones judiciales- respecto a la prosecución de un Concurso viciado que hubiese depositado a quien no reunía mínimos requisitos –Marcela Kloster-, como Directora del Hospital local.
Pero la voz del otro lado del teléfono no se conformó con la mencionada ironía, sino que fue mucho más allá: “El Lunes los quiero a todos en mi oficina a las 7″, tronó.
Más, al día siguiente, al exponer también CASTELLANOS la denuncia efectuada en la Legislatura por parte del Diputado Ricardo Peirone, los empleados fueron notificados de la suspensión de la “reunión”.
Todo indicaría entonces, que, ante los ribetes ya no sólo mediáticos sino institucionales, alguna intencionalidad de “apriete” habría dado marcha atrás, so pena de que el escándalo tome proporciones mayores.
El episodio se suma a otros que reiteradamente fueron denunciados en otras áreas gubernamentales, como por ejemplo en Educación, a cargo de directivos como Ana Minetti (AMSAFE CASTELLANOS), sobre modalidades que por nada se condicen con el espíritu de un Gobierno que prometió “buenos tiempos” para todos los santafesinos.




