Sólo algunos negocios barriales trabajaron normalmente. En localidades del departamento Castellanos sucedió algo similar. Importante cantidad de rafaelinos en los Paseos de Compras de Santa Fe y San Francisco.
A pesar de los esfuerzos realizados por el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región y de los comerciantes en general, el saldo de este fin de semana largo decretado por el Gobierno de Cristina Fernández arrojó un saldo negativo para ciudades no turísticas. Es el caso de Rafaela, que más allá que muchos comercios abrieron sus puertas tanto lunes como martes, se encontraron con un microcentro prácticamente deshabitado de potenciales clientes, cualquiera fuera el rubro.
Sólo las grandes firmas de electrodomésticos que tenían ofertas especiales para estos días de carnaval pudieron contar con compradores, aunque lejos de las cantidades que acostumbran a atender habitualmente. Los restantes comercios utilizaron “el tiempo muerto” para ordenar vidrieras o realizar un control de stock más exhaustivo.
Es que muchos rafaelinos decidieron hacer “mini turismo” en ciudades cercanas como la capital provincial o la cordobesa San Francisco. En el caso de Santa Fe, el shopping ubicado en la zona del puerto fue cita obligada para muchos habitantes de la Perla del Oeste. En ese lug r encuentran patios de comidas, entretenimiento para niños, cine y comercios de todo tipo de rubros. De esta manera el consumo de estos rafelinos, ya sea efectivo o tarjetas de crédito los pierde Rafaela y los embolsan otras urbes, en este caso la capital provincial.
En la vecina ciudad de San Francisco sucede algo parecido aunque en menor medida, pero de igual forma abultan la cantidad de dinero que sale de los límites locales para trasladarse a otros comerciantes. De esto no se lo puede responsabilizar al consumidor que es libre de elegir el lugar que prefiera, pero queda claro “nuestros comerciantes” se encuentran desprotegidos ante las consecuencias de las decisiones del Estado nacional que poco le preocupa las economías regionales.
Un fenómeno parecido se pudo observar en la mayoría de las localidades del departamento Castellanos donde el comercio vio partir a sus habituales clientes hacia ciudades cercanas como las ya mencionadas. Con respecto a los barrios de Rafaela el panorama se dividió entre los locales de venta de comidas o maxiquioscos que tuvieron jornadas muy cercanas a lo normal y los otros rubros que directamente no abrieron sus puertas.
No hace falta decir el alto grado de preocupación que embarga a los comerciantes locales ya que este es recién el primero de una larga lista de
feriados largos que determinó la Presidente y que tendrán en jaque a economías regionalesno turísticas. Si bien es difícil afirmar cuál es la cifra exacta que los negocios locales perdieron este fin de semana largo, si se puede asegurar que más de un setenta por ciento de ellos va a sentir el impacto de las políticas de un gobierno en el que todo el año es carnaval.



